Espacios residenciales y divertidos para personas mayores. No son asilos, hospicios, hogares de ancianos o gerontológicos, o asistenciales.

La forma con la cual describimos o definimos conceptos es muy importante:

  • Significado: es la idea que tenemos o nos hacemos  de ese concepto.

  • Significante: la palabra con la cual nos comunicamos.

Y a partir de aquí, aclaro porqué parto de estas dos términos que tienen  su referencia en la lingüística, para arribar a la arquitectura con otros nombres.

Una buena amiga está muy apenada porque han tenido que llevar a su tía, con la que ha vivido muchos años, a un Centro Residencial para personas mayores.

Esta señora, ya de edad avanzada, ha tenido problemas relacionados con su autonomía, circunstancias relacionadas con la pérdida de capacidad para maniobrar y mantener una vida completamente independiente: ha requerido apoyos, técnicos o humanos.

¿Qué es lo que ha “molestado y apenado” a mi amiga? Aunque no ha tenido más remedio que dejarla allí unos días.

Cuando la mujer llegó caminando, con dificultades pero por su cuenta al Centro Residencial, inmediatamente le trajeron una silla de ruedas, que la buena señora rechazó ya que dijo “aún puedo caminar sobre mis piernas”. Así que se la cambiaron por un apoyo técnico donde además de apoyarse podía colocar su tejido o un libro.

La silla de ruedas, las sillas en fila para mirar TV son imágenes que se van creando en los parientes después de ingresar a su familiar en un centro tradicional y las palabras que lo definen las que van en el título.

Así que, en mi opinión la sociedad, los especialistas en diseño y envejecimiento con los gestores de esos centros deberían concentrarse en mejorar:

  • En primer lugar,  las denominaciones de esos lugares y que pasen a ser, como dice el título “Espacios residenciales divertidos para mayores”, NO asilos, hospicios,   centros para ancianos, o gerontológicos, o asistenciales.

  • En segundo lugar, que a partir del funcionamiento de las personas mayores en sus diferentes situaciones (evolucionando desde un envejecimiento natural al deterioro cognitivo leve, o más profundo) se modifiquen las cualidades espaciales y funcionales de esos lugares.

  • No es necesario ni suficiente con crear edificios con largos pasillos hospitalarios y aseos gerontológicos adaptados, o una sala donde en fila se los sitúe para que “miren” televisión.

  • SI, es necesario conocer 1) qué pasa en los cambios que se van generando en el cerebro para saber: con qué formas, gráficos, longitudes y distancias, o colores, se pueden generar situaciones innecesarias o peligrosas.

  • SI,  es necesario conocer 2) qué pasa en los cambios que se van generando en el cerebro para saber: con qué otras OTRAS Formas, longitudes y distancias o colores, se puede mejorar la seguridad espacial cognitiva.

Demos respuestas espaciales apropiadas a las arquitecturas que forman parte de la evolución natural de las personas que ya no pueden mantenerse en sus espacios residenciales, sus casas, que es es donde todas queremos estar hasta que nos llegue el momento de cerrar la página final del libro.